Latas de rescate

Las latas de rescate son uno de los accesorios de seguridad imprescindibles en las piscinas. Aunque popularmente se relacionan más con la playa o con zonas de aguas abiertas, lo cierto es que son un elemento habitual en los equipos de socorro de piscinas comunitarias, públicas e incluso parques acuáticos.

La piscina, además de ser un sitio de ocio habitual en verano, puede convertirse en una mala experiencia si no se tienen las medidas de precaución necesarias. Por ello, y para poder prevenir posibles incidentes, es importante contar con todos los factores de protección disponibles.

¿Qué son las latas de rescate?

La lata, también conocida como boya torpedo, es un tipo de salvavidas altamente calificado. De superficie lisa, forma fusiforme y asas en tres de sus flancos (una a cada lado y otra en la parte posterior), está ideada para que su manejo sea sencillo y fácil.

El material con el que se fabrica es polietileno de densidad media, PVC o espuma de relleno de alta flotabilidad. Se elabora sin juntas de unión, lo cual garantiza una total flotabilidad y un mayor hidrodinamismo.

Su color rojo anaranjado brillante está pensado para poder identificar rápidamente el lugar en el que se encuentra.

Lo habitual es que incluya además una cincha de sujeción de pecho y una cuerda trenzada flotante de al menos un metro de longitud para que el socorrista pueda moverse más libremente durante el rescate.

Tipos y medidas

Existen latas de rescate para adultos y para niños, cuyas características difieren sustancialmente al no tener que soportar las mismas alturas y pesos.

Las latas para adultos tienen un peso entre 1,3 y 1,5 kg. Las medidas dependen del modelo y fabricante, pero por lo general están en torno a los 65 x 23 cm.

Las latas para niños aguantan usuarios con un peso máximo de 30 kg. La propia boya pesa en torno a los 450 gramos y sus dimensiones aproximadas son de 51 x 12 cm, con variaciones según el modelo y marca.

Las latas para niños tienen además otros usos muy interesantes. Es una buena opción para que los más pequeños aprendan a nadar. Atando la lata con el arnés al niño se sentirá más seguro en sus primeros intentos en el agua. Además, una vez aprenda puede usarse como flotador externo al que quedará unido por la cuerda. Aportan un extra de seguridad necesario para la tranquilidad de los padres y socorristas.

Las latas de rescate son uno de los equipos de socorro más eficaces para el salvamento acuático. Para piscinas de grandes dimensiones es muy conveniente su presencia, puesto que pueden solucionar una emergencia de forma directa y rápida. Asimismo, son indispensables si lo que se busca es una vigilancia proactiva del recinto y la seguridad de los usuarios.